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3/28/2020

ODONTOPEDIATRÍA : Enfermedades víricas de la mucosa oral en odontopediatría

Medicina Bucal

Virus herpes simple (VHS)

Infección producida por el virus del herpes simple tipo 1.

Se considera la infección más frecuente en la especie humana con excepción de las infecciones víricas respiratorias.


Cuadro clínico oral:
•Herpes primario: gingivoestomatitis herpética primaria.

•Herpes recurrente oral: en pacientes con inmunidad normal y en inmunodeprimidos.

a. Herpes primario. Gingivoestomatitis herpética primaria

La primoinfección por VHS en la infancia puede ser asintomática o provocar síntomas inespecíficos, como: cuadro catarral, faringitis o fiebre sin foco aparente .

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La manifestación clínica más frecuente es la gingivoestomatitis, que afecta a niños de 2 a 5 años y que cursa con: fiebre alta, malestar, inapetencia, adenopatías submandibulares y cervicales inflamatorias y lesiones vesiculosas que, en 24 horas, dan lugar a erosiones y úlceras superficiales sangrantes en los labios, encías, paladar duro, lengua y mucosa yugal.

Estos síntomas se acompañan de disfagia y sialorrea intensa y los niños apenas pueden comer. En la mayoría de los casos, existen lesiones extraorales, sobre todo faciales, pero también en la zona periungueal de los dedos de las manos.

Puede ser especialmente grave en niños con dermatitis atópica, porque se puede producir una generalización de la infección (erupción variceliforme de Kaposi). Debe estarse atento al control de la deshidratación que puede producirse. Se produce la resolución espontánea a los 10-15 días.

Diagnóstico
Es básicamente clínico, aunque como confirmación se pueden utilizar: el estudio citológico del contenido de la vesícula (test de Tzanck), que es fácil de realizar y nada traumático, el estudio mediante PCR para VHS, en casos de duda, y la detección de anticuerpos circulantes.

Se debe realizar diagnóstico diferencial con: herpangina, enfermedad mano-pie-boca, síndrome de Stevens-Jonhson, mononucleosis infecciosa y pénfigo vulgar.

Tratamiento
Control de la hidratación del niño, ya que un 8% de los casos, especialmente en menores de 2 años, requerirán hospitalización para rehidratación parenteral (este porcentaje puede haber disminuido desde la utilización del aciclovir como tratamiento).

El aciclovir oral (20 mg/kg/dosis-máximo 800 mg/día-) disminuye la duración de las lesiones, aunque existen dudas de que sea eficaz en reducir el número de lesiones orales . Prescribir analgésicos como tratamiento sintomático.

b. Herpes recurrente oral

b.1 Pacientes con inmunidad normal

Herpes labial
Es la forma clínica más frecuente. Cursa con una fase prodrómica con escozor y sensación pruriginosa en la zona del labio donde se instaurará la lesión. Con el tiempo, el paciente conoce muy bien estos síntomas iniciales.

Al cabo de 2-3 días, aparecen vesículas entre 8-10 en ramillete con contenido claro. Estas vesículas evolucionan primero abriéndose, desecándose y formando una costra que al final desaparece. Curan en 7-10 días.

El tratamiento con aciclovir en crema al 5%, aplicado 5 veces al día en fase prodrómica, puede evitar la aparición del cuadro o suavizar el mismo.

Herpes intraoral
Su presentación es también frecuente, aunque menor que la forma labial. Da escasos síntomas, apareciendo las lesiones en mucosa masticatoria (paladar duro y encía), formando un ramillete semejante al herpes labial, aunque aquí no aparecen costras.

Si se considera preciso y la lesión es accesible, el aciclovir tópico puede estar indicado.

b.2 Pacientes inmunodeprimidos
La aparición de lesiones herpéticas en estos pacientes (leucemia, SIDA) ocurre en el 15-40% de los casos.

Las lesiones se localizan en: paladar, lengua y rebordes alveolares, cursando con vesículas que se ulceran y dan lesiones muy grandes con márgenes blanquecinos, que son muy dolorosas al comer o hablar, y que suelen durar muchos más días que en los pacientes con inmunidad normal.

Herpangina
Producida por los virus Coxsackie A, B y ECHO. Poco frecuente en neonatos y más frecuente en pre-escolares y niños mayores.

Cursa con vesículas y ulceraciones en: paladar blando, pilares amigdalinos anteriores, úvula y faringe. Presenta un inicio súbito con fiebre y odinofagia, suele darse en epidemias en verano. Desaparece espontáneamente. Tratamiento sintomático.

Enfermedad mano-pie-boca
Originada por el virus Coxsackie A 16 y menos frecuentemente por el A 5 y A 10. Excepcional en neonatos. Tras una incubación de 3-5 días, aparece febrícula acompañada de malestar en boca y odinofagia.

Característicamente, aparecen lesiones vesiculosas en la mucosa oral, así como pápulas y pequeñas vesículas en manos y pies. El proceso suele durar una semana y remite espontáneamente. Tratamiento sintomático.

Mononucleosis infecciosa
Causada por el virus de Epstein-Barr, cursa con la aparición de una pseudomembrana blanco-grisácea en las amígdalas y pilares amigdalinos, con eritema y edema intensos a su alrededor.

También, suele dar petequias en paladar blando, gingivitis y úlceras aftoides. Cursa con gran linfadenopatía cervical acompañada de fiebre. Es más frecuente en adolescentes. El tratamiento consiste en reposo y tratamiento sintomático si no surgen complicaciones.

Fuente : pediatriaintegral.es

2/11/2020

El herpes labial en los niños: información sobre el virus del herpes simple

Herpes

Los primeros años y la etapa preescolar de un niño están llenos de nuevas experiencias, como una primer encuentro para jugar o el primer triciclo. No obstante, a eso de los 5 años, podría aparecer por primera vez algo menos divertido: el primer herpes labial del niño.

¿Qué es el herpes labial? : El herpes labial (también llamado ampolla febril o herpes oral, entre otros) comienza como pequeñas ampollas que se forman alrededor de los labios y la boca.

A veces también aparecen en el mentón, las mejillas y la nariz. Luego de algunos días, las ampollas suelen empezar a supurar y luego forman una costra y se curan por completo, en un plazo de una a dos semanas.


Pese a su nombre en inglés, "cold sore", que literalmente quiere decir "llaga por resfrío", el herpes labial de hecho no tiene nada que ver con los resfríos.

En los niños, el herpes labial puede ser causado por el virus del herpes simple de tipo 1 (VHS-1). Por lo general, el herpes genital es causado por una cepa diferente, el virus del herpes simple de tipo 2 (VHS-2), aunque ambas cepas del virus pueden causar llagas en cualquier parte del cuerpo.

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La mayoría de las personas se exponen por primera vez al VHS cuando tienen entre 1 y 5 años de edad, y más de la mitad de las personas en Estados Unidos estarán infectadas cuando se convierten en adultos. Más allá de las molestas llagas que puede causar el virus, el VHS suele ser inofensivo.

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° Autor : healthychildren.org
° Fuente : American Academy of Pediatrics (Copyright © 2017)
° Imagen : Romper.com

7/01/2018

Herpes primario en bebés


¿Usted ha visto alguna vez en su bebé ampollas o vejigas por toda la boca, con fiebre y malestar? Eso es provocado por un virus muy común, conocido como el “herpes primario”.

El herpes es altamente contagioso, se contagia directamente por saliva. Es muy común verlo antes de 10 años. Generalmente, los bebés están en protección de los anticuerpos de la madre aproximadamente hasta los 6-7 meses de edad y después de esa edad son más propensos a ser contagiados.

El herpes primario puede producir dolor, inflamación e irritación de las encías, aumentado la cantidad de saliva y ampollas (1-3mm llenas de líquido blanquecino) dolorosas por todo el tejido suave de la boca.

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Dificultando su alimentación debido a todas estas incomodidades. Cuando una de las ampollas se revienta deja partes muy delicadas que tardaran en días en sanar.

También conlleva fiebre, dolor de cabeza e inflamación de las glándulas linfáticas. Todo este proceso tarda aproximadamente de una 7 a 14 días en sanar, cuando el ciclo del virus haya concluido.

En el primer momento en que aparecen los síntomas es recomendable consultar al odontopediatría o pediatra. El herpes primario no es una enfermedad grave, pero debe ser manejado adecuadamente y ayudarlo en reducir sus incomodidades para que no sean prolongados.

Las recomendaciones incluyen reposo total en cama, hidratarlo con muchos liquido fríos (no jugos ácidos como el jugo de uva o melocotón), dieta suave (puré de papa, camote, yuca, tiquizque).

Existe la posibilidad de que el bebé no acepte tomar líquido debido al malestar, ofrécele helados no ácidos o pedacitos de hielo. Recuerde mantenerlos muy hidratados debido a la fiebre.

Todo medicamento tal como el acetaminofén o Aciclovir es altamente recomendado, antes que sea consultado con el odontopediatra o pediatra para la dosis adecuada.

Muy importante, nunca utilice cremas que contengan esteroides, ya que puede empeorar o ayudar a esparcir a demás áreas. Así mismo es de relevancia que el bebé esté alejado de otros niños o niñas para evitar propagar el virus. Además, no compartir los cubiertos ni la comida con otras personas.

Una vez que el herpes haya entrado al cuerpo, el virus no desaparecerá aun sin padecer los síntomas, se volverá portador del virus.

En situaciones de estrés, fatiga, lesiones en boca o quemaduras por el sol pueden reactivar al virus, conocido como herpes recurrente. En algunos casos no vuelven a reaparecer.

En estos momentos tan agobiantes el mejor tratamiento es su compañía y una cubeta de helados.

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Dra. Eliza Rodríguez Cheng
Odontóloga/Odontopediatra

2/02/2017

PATOLOGÍA Oral en Odontopediatría

La patología oral pediátrica supone un verdadero reto diagnóstico para dermatólogos, estomatólogos, digestólogos y pediatras entre otros. 

Incluye un amplio espectro de procesos infecciosos, inflamatorios y tumorales con una expresión clínica muy variada. 

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Lejos de preten der una revisión exhaustiva del tema, se exponen a modo de resumen lo que podríamos denominar variaciones de la normalidad, lesiones blancas y lesiones vesiculosas y úlcero-erosivas más frecuentes en la infancia. 

Por su mayor frecuencia, se comentan algunos aspectos más específicos de la aftosis oral recidivante, de la infección herpética oral y de la candidosis oral. 


11/14/2016

URGENCIAS : Infección de la mucosa oral en Odontopediatría

Las infecciones más frecuentes asientan en la encía y se denominan gingivitis. El origen de las gingivitis puede ser bacteriano, vírico o micótico.

La gingivitis bacteriana se caracteriza por la existencia de una encía enrojecida, edematosa y que sangra espontáneamente con el cepillado de los dientes. 

Pueden aparecer molestias más o menos intensas, pero normalmente no es un dolor importante, salvo en la gingivitis úlcero-necrotizante. 

mano-boca-pie

El germen más frecuentemente aislado es el Actynomices. Es muy frecuente en niños y adolescentes. El acúmulo de placa bacteriana supra y subgingival, por mala higiene, es el factor etiológico más importante. 

El tratamiento consiste en la eliminación de la placa dental en la clínica mediante curetaje y ultrasonido, así como en la enseñanza de técnicas de higiene bucal en el domicilio (cepillado correcto, uso de seda o microcepillos interdentales y pastillas reveladoras de placa). En casos de gingivitis importantes es útil el uso de sistemas de control químico de la placa mediante productos antisépticos en forma de colutorios, siendo el más eficaz la clorhexidina, en períodos de 10 días al mes. 

En la gingivitis ulcerativa-necrotizante se produce una necrosis del tejido blando pudiendo afectarse el hueso alveolar de soporte. Son raras en nuestro medio ya que en la etiología de estos procesos están implicadas la malnutrición y un bajo nivel de higiene oral, aunque también se pueden ver en procesos que cursan con inmunosupresión, como es el caso de niños con leucemia bajo tratamiento antineoplásico. 

La clínica se traduce en una destrucción de la arquitectura gingival, sobre todo en las zonas interdentales, con formación de cráteres de tejidos blandos en los que aparecen membranas grisáceas. La halitosis es un signo típico en las fases agudas.

Si la infección es más profunda y afecta a los tejidos óseos, el dolor es más intenso y aparece fiebre, malestar general y adenopatías cervicales. Los gérmenes más frecuentemente aislados son las espiroquetas. 

El tratamiento incluye el desbridamiento local de las zonas afectadas, el uso de antisépticos orales como la clorhexidina y antibióticos sistémicos, como penicilina y metronidazol.


En cuanto a la etiología vírica, son muchos los virus que pueden causar enfermedades con manifestaciones orales, cada uno de ellos con un cuadro clínico diferente. Las más frecuentes son: 

– Gingivoestomatitis herpética: aparece generalmente en la infancia temprana pero también en adolescentes, adultos jóvenes y pacientes con inmunodeficencias. El agente causal es el virus del herpes simple (VHS), generalmente el subtipo VHS-1. 

El período de incubación es de 2-20 días y la enfermedad comienza con fiebre, malestar general, artralgias, anorexia e inflamación de la mucosa oral. A los dos días aparecen lesiones vesiculares dolorosas en la boca, que pueden afectar a la región peribucal, paladar duro y blando, encía, lengua y labios. Se acompaña de adenopatías regionales dolorosas. Las vesículas rápidamente se ulceran y provocan un intenso dolor; la encía aparece edematosa y eritematosa, sangrando con facilidad al menor estímulo. 

El cuadro se resuelve totalmente en un período aproximado de 14 días. El diagnóstico de certeza se realiza por el aislamiento del virus y por el aumento de los niveles de anticuerpos contra el virus que se mantiene durante aproximadamente 6 semanas. 

El tratamiento es sintomático y consiste en la administración de antipiréticos y analgésicos para la fiebre y el dolor y el aislamiento del niño para evitar el contagio. No se deben administrar corticoides ni antibióticos a no ser que aparezcan signos específicos de infección secundaria.

– Infección secundaria por herpes: se produce por activación del herpes simple, actuando como posibles factores precipitantes el estrés, las radiaciones solares, el frío y cualquier situación que origine una disminución de las defensas.

Comienza con una sensación de ardor o dolor en labios, paladar o encías, posteriormente aparecen múltiples vesículas que se transforman rápidamente en pequeñas úlceras dolorosas. El tratamiento es sintomático, siendo el aciclovir el fármaco más eficaz, bien en forma tópica o sistémica, pero es fundamental su administración en las primeras horas de la infección.

El aciclovir oral (15 mg/kg/dosis), máximo 1 gramo/día durante 7 días, iniciado en las 72 horas después del comienzo de las lesiones, proporciona beneficios significativos en niños con gingivoestomatitis herpética primaria al disminuir el babeo, la tumefacción gingival, el dolor, las dificultades para comer y beber y la duración de las lesiones.

El tratamiento del herpes oral recurrente con aciclovir tiene un efecto limitado. La administración tópica de aciclovir para tratar el herpes oral puede disminuir la siembra vírica pero tiene poco efecto sobre los síntomas y no se recomienda.

– Varicela, producida por el virus varicelazoster (VZV). Las lesiones orales son muy frecuentes y semejantes a las de la piel. Tratamiento sintomático.

– Enfermedad mano-pie-boca, originada por el virus Coxsackie A 16. Se producen úlceras dolorosas precedidas por vesículas en manos, pies y mucosa oral. Tratamiento sintomático.

– Herpangina, infección producida por el virus Coxsackie A 2, 3, 4, 5, 6, 8 y 10. Se ve con más frecuencia en niños menores de 4 años. Se caracteriza por fiebre, malestar general, mialgias, dolor de garganta y disfagia. Posteriormente aparecen úlceras dolorosas en la pared posterior de la boca y faringe, haciendo así el diagnóstico diferencial con la gingivoestomatitis herpética, porque en esta la localización de las lesiones es en la parte anterior de la boca. El tratamiento es sintomático.

– Sarampión, cuyo virus ocasiona unas lesiones típicas y patognomónicas en la mucosa oral. Estas lesiones aparecen después de 2 días de un cuadro de fiebre y malestar general y consisten en la aparición de unas máculas en la mucosa yugal, pequeñas y eritematosas con un centro blanco necrótico, se denominan “manchas de Koplik” y preceden en uno o dos días a la aparición del exantema máculopapular característico de esta enfermedad.

– Los virus de la rubéola, citomegalovirus, virus de Epstein-Barr, paramixovirus, VIH, etc. son otros virus que pueden originar manifestaciones orales.

Por último, las infecciones micóticas pueden asentar en la cavidad oral. La más frecuente es la candidiasis oral. El hongo causante es la Candida albicans.

Son factores de riesgo para la aparición de esta infección la inmunosupresión, diabetes, antibioterapia prolongada y de amplio espectro, alimentación parenteral, pacientes portadores de prótesis dentarias, etc. Es asintomática y, como mucho, suele haber sensación de ardor al contacto con alimentos ácidos.


Existen diferentes formas clínicas:

– Pseudomembranosa (muguet oral). Es la forma más frecuente. Se trata de placas blancas de aspecto cremoso que asientan sobre una mucosa eritematosa, que se desprenden con facilidad con una gasa. Es muy frecuente en lactantes. Asientan en paladar, encía y mucosa yugal.
– Eritematosa o atrófica. Se caracteriza por área atróficas, lisas, eritematosas, de bordes mal delimitados. Se localizan con más frecuencia en mucosa lingual.
– Leucoplasia. Se trata de placas blancas que no se desprenden con una gasa, pero responden bien al tratamiento antifúngico prolongado. Hay que hacer el diagnóstico diferencial con la lesión premaligna de iguales características.
– Queilitis angular. Lesiones que asientan en las comisuras labiales y se ven favorecidas por la maceración local. Se trata de placas eritematosas, con fisuración y formación de costras superficiales acompañadas de quemazón y dolor con la apertura bucal. El diagnóstico se realiza por la anamnesis, la exploración física y el frotis de la superficie bucal. 

Tratamiento

 – Nistatina tópica = aplicaciones 4 veces/día durante un máximo de 14 días, manteniendo la aplicación hasta 48 h. tras la remisión de los síntomas.

- Recién nacidos: 100.000 u en cada aplicación.
- Niños menores de 1 año: 200.000 u en cada aplicación.
- Niños mayores de 1 año: 300.000-500.000 u en cada aplicación.

– Nistatina solución = 2,5-5 ml/2-4 veces día/24 h. (5 ml= 500.000 U) .
– Fluconazol = 6 mg/kg/24 h, durante 7-14 días. En neonatos, administrar cada 2-3 días.

Fuente : www.aeped.es
Autores : Urgencias bucodentales / Fernando Uribarri Zarranz, Guillermo Álvarez Calatayud, Eva Martín Olivera