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2/24/2020

INFOPACIENTE : Anestesia local odontológica y embarazo

Anestesiología

La conservación del binomio madre-feto, durante el período reproductivo, es el objetivo primordial del equipo perinatal.

La cavidad bucal como parte integral del ser humano, presenta morbilidad que en algunas ocasiones puede coincidir con el embarazo, siendo motivo de angustia para la mujer, la disyuntiva de ser tratada por el Odontólogo dado que como auxiliar de tratamiento, utilizan anestésicos locales.


En la revisión de la literatura internacional existen informes aislados y basados en revisiones bibliográficas, en cuanto al uso de anestésicos locales durante la gestación ; como consecuencia incluso el mismo odontólogo cuando debe utilizarlos en una mujer embarazada, tiene duda en cuanto a la inocuidad del fármaco, tanto para la madre como para el feto, ya que en algunos folletos está proscrito su uso durante la gestación.

Tradicionalmente los Odontólogos han ofrecido las opciones conservadoras del tratamiento a mujeres embarazadas. Actualmente, ya esto no es así, dejándose sólo para el tratamiento electivo (cosmético), el que se debe aplazar hasta después del parto.

Leer también: Consideraciones preoperatorias para anestesia en niños

Anestésicos Locales
La anestesia local, es la pérdida de la sensación sin pérdida de la conciencia ni del control central de las funciones vitales. Los anestésicos locales actúan sobre cualquier parte del sistema nervioso y sobre cualquier fibra nerviosa. Tiene una acción reversible, con recuperación total de la función sin daño alguno para las fibras.

Desde el punto de vista histórico, los anestésicos locales han sido algunos de los fármacos de mayor importancia en medicina y odontología.

La capacidad de producir anestesia, es decir la pérdida de la sensación en zonas específicas del cuerpo, revolucionó las dos ciencias mencionadas, ya que no necesitó la anestesia general para practicar todos los procedimientos. Einhorn y colaboradores permitieron sintetizar anestésicos locales más inocuos que no crearan dependencia.

Los anestésicos locales contienen tres componentes principales, que son: un centro hidrófilo, un centro hidrófobo separados por una cadena alquílica intermedia.

El centro hidrófobo suele ser un grupo aromático, y la unión con este grupo determina algunas de las propiedades farmacológicas de éstos. Los grupos intermedios más prevalentes, y con ello las dos clases principales de anestésicos locales son ésteres y amidas.

De tal manera, de acuerdo al tipo de grupo químico los anestésicos locales se clasifican:

Aminoésteres: cocaína, procaína, novocaína, cloroprocaína y tetracaína.
Aminoamidas: lidocaína, mepivacaína, prilocaína, bupivacaína, etidocaína y ropivacaina.

Los anestésicos locales se diferencian por el período de latencia, la duración de la acción, la toxicidad, la potencia y la sensibilidad de bloqueo.

Las propiedades deseables del anestésico local ideal son: ausencia de irritabilidad y toxicidad local, ausencia de toxicidad sistémica, tiempo de instauración de la anestesia breve, y duración del efecto anestésico prolongado.

Los anestésicos locales impiden la producción del impulso nervioso actuando sobre la membrana celular, su acción consiste en un bloqueo de la conducción nerviosa al reducir la permeabilidad de la membrana a los iones sodio.

La duración de la acción de un anestésico local depende del tiempo de contacto real con los tejidos nerviosos. Por tal motivo, los anestésicos locales llevan habitualmente un complemento vasoconstrictor, en general adrenalina o noradrenalina.

Sin embargo, es punto de controversia el empleo de vasoconstrictores en fórmulas de anestésicos locales empleados en odontología, por el peligro conocido de los efectos adversos después de la absorción sistémica .

Los vasoconstrictores disminuyen la velocidad de absorción sistémica del anestésico, de forma que aumentan la duración del efecto anestésico, disminuye la dosis del anestésico necesario, disminuye la hemorragia en el área infiltrada y disminuye el riesgo general de la anestesia local.

Cabe destacar que la presencia de inflamación disminuye la eficacia de los anestésicos locales, ya que la inflamación hace que el pH sea más ácido, lo que disminuye la cantidad de anestésico en forma lipófila y disminuye la capacidad de estos fármacos para atravesar la membrana nerviosa.

Los anestésicos locales intervienen en la función de todos los órganos en los que existe conducción o transmisión de impulsos nerviosos. Las reacciones adversas de los anestésicos locales dependen del equilibrio entre la velocidad de absorción y la de destrucción; se conocen cuatro reacciones y son: tóxicas, sin relación con el fármaco, de idiosincrasia y alérgicas.

De tal forma, debido a la mayor eficacia y menor incidencia de complicaciones de las aminas, como la lidocaína, se ha limitado el uso de los tipos ésteres.

Embarazo y Anestesia Local.
La mayoría de los Obstetras y Odontólogos, prefieren que el tratamiento dental sea realizado durante el segundo trimestre del embarazo, si es posible. Manteniéndose al mínimo dichos procedimientos durante el primer y tercer trimestre de la gestación.

Se debe evitar la práctica de procedimientos dentales en el primer trimestre del embarazo, ya que es el período de la organogénesis, y aunque el tratamiento dental no puede necesariamente dañar estos órganos, se deben disminuir al mínimo los riesgos potenciales.

Existen estudios donde se analizan la exposición a anestésicos locales en la embarazada, y no se han encontrado una mayor incidencia de malformaciones congénitas.

Igualmente durante el tercer trimestre de la gestación, y fundamentalmente la segunda mitad de éste, se debe disminuir los procedimientos dentales, ya que además de ser muy incómodo para la paciente, el colocar la espalda en la silla dental durante este período del embarazo, el útero puede aumentar la presión sobre la vena cava inferior, produciendo alteraciones hemodinámicas al binomio madre-feto, que se traducirían en hipotensión (producto de la posición materna y no por efecto del medicamento), así como dificultad para respirar. Por ende, si en última instancia el tratamiento debe ser practicado en este período, se debe permitir que la paciente cambie de posición cada 3 a 7 minutos.

Como regla general lo mejor es no utilizar ningún fármaco durante el embarazo, especialmente, durante el primer trimestre, si no es imprescindible, independientemente de la seguridad del medicamento.

A veces, sin embargo se deben administrar en el curso de tratamientos necesarios. Afortunadamente, la mayoría de los medicamentos empleados en odontología, no están contraindicados durante el embarazo.

Para mayor seguridad y por la dificultad para la obtención de información sobre la teratogenicidad de los fármacos la Food and Drug Adm (FDA) estableció cinco categorías (A, B, C, D, X), que indican el potencial de una droga para causar defectos fetales. De tal manera, cuando el odontólogo se encuentre en la disyuntiva de prescribir o no un medicamento a una paciente embarazada, se deben seleccionar los medicamentos en las categorías A y B, y los medicamentos pertenecientes a las categorías restantes deben evitarse.

Los anestésicos locales inyectados a la gestante pueden cruzar la barrera placentaria, sin embargo la lidocaína parece ser segura en la paciente embarazada, ya que las dosis pequeñas de lidocaína empleados en odontología, probablemente no afectaran al feto independientemente del trimestre del embarazo.

Existe literatura que reporta que los agentes anestésicos locales exhiben un inicio de acción más rápido y duración más prolongada en el embarazo. Generalmente la lidocaína tiene efecto en 2 - 5 minutos y es efectiva por 1 - 2 horas dependiendo de la dosis, del método de la administración, de cada paciente y de otras variables.

El uso de vasoconstrictores con anestésicos locales durante el embarazo es todavía controversial. El útero grávido tiene una mayor sensibilidad a las propiedades vasoconstrictoras de la adrenalina, que otros órganos.

Sin embargo, esta sensibilidad disminuye en el embarazo tardío. Los agentes adrenérgicos comprometen el flujo sanguíneo uterino; sin embargo esto parece no tener efectos deletéreos en el feto.

La adrenalina es usada rutinariamente en la anestesia de cualquier tipo en obstetricia sin complicaciones. Por tanto, su uso durante la administración de anestesia local para tratamientos odontológicos no estaría contraindicado, sin embargo se debe evitar las inyecciones intravasculares.

Actualmente existen numerosas publicaciones acerca del uso de anestesia con acupuntura para la práctica odontológica, como alternativa a la anestesia convencional.

Sin embargo, cabe destacar que el embarazo puede ser una contraindicación para la acupuntura, especialmente si el punto Hoku ha de ser utilizado; la inserción de una aguja en este punto puede causar palpitaciones y contracciones en músculos lisos, incluyendo el útero; lo podría inducir a la pérdida del embarazo.

Pero existen otros puntos en esta práctica que no tienen dicho efecto, en consecuencia, cualquier punto a excepción de los Hoku, debería ser utilizado para mujeres embarazadas.

Fuente : actaodontologica.com
Sano Jean; Colmenares Narhayber; Sakkal Antonieta; Cedillo Marisabel; Duran Carlos.

6/08/2019

Las INFECCIONES BUCALES durante el embarazo pueden ser perjudiciales para el feto


Las infecciones dentales durante el embarazo pueden ser perjudiciales para el feto por lo que la Fundación Vitaldent insiste en que las mujeres en estado de gestación deben acudir a las revisiones durante el embarazo, y mantener una vigilancia activa de la salud oral.

"Si estas embarazada y presenta dolor, recuerda que es más peligrosa la infección que el tratamiento en sí mismo", han querido recordar desde la fundación Vitaldent.


Por ellos, han elaborado una serie de consejos e indicaciones para este sector de la población:

1. Al aumentar el flujo sanguíneo durante el embarazo debido a los cambios hormonales, es probable que se sufra sangrado o enrojecimiento de encías, más conocido como gingivitis, sobre todo a partir del tercer mes de embarazo. En estos casos, los expertos recomiendan acudir inmediatamente, dado que esta enfermedad ha sido relacionada con un mayor riesgo de nacimientos prematuros, ó bebés de bajo peso.

2. Es recomendable usar un tratamiento con flúor, pues durante los nueve meses del embarazo suelen presentarse náuseas y vómitos o cambios en la composición de la saliva, lo que puede causar un mayor riesgo de caries y erosión dental.

Leer también: Malos HÁBITOS ORALES pueden acabar con la presentación facial de sus hijos

3. Para prevenir problemas como los anteriores y otros derivados de cambios hormonales que se producen durante la gestación, se aconseja a las mujeres embarazadas que hagan una visita al odontólogo trimestralmente para detectar posibles alteraciones.

4. El diagnóstico radiológico oral está considerado seguro en la mujer embarazada, con un riesgo extremadamente bajo de que pueda afectar el feto, aunque para realizarse esa prueba, hay que colocarse un delantal de plomo protector.

5. Para tener una buena salud dental, lo más recomendable es tener una correcta higiene dental, cepillando los dientes después de cada comida para eliminar los restos de alimentos que puedan quedarse en la boca.

6. Además, dado que en el embarazo se come más entre horas, es aconsejable sustituir los tentempiés como las chocolatinas o las patatas fritas por otros más saludables como la fruta.

7. Por último es importante olvidarse de los falsos mitos de que en el embarazo se pierden dientes o que el feto agota las reservas cálcicas de los dientes de la madre para formar sus propias piezas.

Fuente: infosalus.com

7/29/2017

SALUD BUCAL: Estas son las 5 claves de la salud dental durante el embarazo

Como consecuencia de los cambios hormonales que se producen en la gestación, durante estos nueve meses es especialmente importante que las futuras madres vigilen su salud oral, ya que una infección dental puede afectar al feto.


Repasamos los consejos seleccionados por Vitaldent para evitar posibles problemas e infecciones durante el embarazo.

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1. Atención a las encías. En caso de presentar enrojecimiento o sangrado frecuente de encías, es recomendable acudir al dentista ya que, en ocasiones, estas patologías han sido relacionadas con un mayor riesgo de partos prematuros o bebés de bajo peso.

2. Fuera mitos. Además de ser rotundamente falso que durante la gestación se pierdan piezas dentales, tampoco es cierto que el feto agote las reservas cálcicas de los dientes de la madre. 

En cuanto a las radiografías dentales, se pueden hacer, pues el riesgo es muy bajo tanto para la madre como para el feto. Solo se requiere el uso de un delantal de plomo protector.

► Ver también: Video: Consejos para cuidar la salud bucal durante el embarazo

3. No realizarse blanqueamientos dentales. Aunque, como consecuencia de las nauseas y vótimos, pueden aparecer síntomas de erosión dental, este tratamientos es desaconsejable llevarlo a cabo en este periodo.

4. Cuidado con el picoteo. No hay que olvidar la importancia de cepillarse correctamente los dientes cada vez que se consuma algún alimento. 

Dado que, durante la gestación, este hábito se da con mayor frecuencia, lo ideal sería sustituir los 'snaks' y chocolatinas por fruta.


5. La revisión, la mejor prevención. Si no es posible visitar al dentista trimestralmente durante el embarazo, lo aconsejable es hacerlo al menos una vez, preferiblemente entre el cuatro y el sexto mes de gestación. 

En caso de necesitar un tratamiento para combatir alguna infección o enfermedad periodontal, lo mejor es realizarlo antes de que el periodo continúe desarrollándose.

Fuente: elmundo.es

Artículos Relacionados

PATOLOGÍA bucal en el embarazo

Es bien conocido que durante la etapa del embarazo, la mujer está expuesta a una serie de cambios hormonales.

Estas afectan al tejido de la boca, y la vuelve vulnerable a un sin número de patologías.

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Por eso se recomienda una evaluación previa a quedar embarazada y así evitar cualquier enfermedad que se presente durante el embarazo, y que termine por afectar a la mujer y al bebé.




Fuente: Youtube/CentroMedicoTeknon

7/23/2017

EMBARAZO: Cuidar tu boca es cuidar también al bebé que esperas

El doctor Juan Carlos Llodra, Profesor de Odontología Preventiva y Comunitaria de la Universidad de Granada y autor de la ´Guía sobre Salud Oral y Embarazo´.


Presentada por el Consejo General de Colegios de Dentistas de España, en colaboración con Lacer, advierte que "visitar al dentista - al menos una vez y preferiblemente durante el segundo trimestre del embarazo - debe formar parte de los cuidados que necesariamente debería seguir toda mujer para tener una buena salud integral".

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Al mismo tiempo, insiste en que tener una buena salud oral durante el embarazo tiene un impacto positivo tanto en la salud de la madre como en la del bebé.

Tener una correcta higiene dental, llevar una dieta equilibrada, así como evitar el tabaco y controlar la diabetes son fundamentales para tener una correcta salud oral y prevenir los principales problemas dentales propios del embarazo entre los que cabe destacar la caries que puede originarse por los cambios en la composición de la saliva, sobre todo al final de la gestación y durante la lactancia, y la gingivitis del embarazo, que afecta a entre el 60 y 75% de las mujeres.

Además, la inflamación propia de la enfermedad periodontal puede verse agravada por los cambios vasculares y hormonales, pudiendo provocar también una tumoración benigna denominada "tumor de embarazo" que normalmente suele desaparecer espontáneamente después del parto.

► Leer también: Cuida tus dientes y encías durante el Embarazo

Medidas preventivas

De esta forma, para tener una boca sana durante el embarazo y la lactancia, las medidas preventivas deben centrarse principalmente en el control de la caries, la gingivitis y el tratamiento de la infección aguda. Asimismo, ante una situación de dolor, infección, urgencia, caries o enfermedad periodontal, el Consejo General de Dentistas recomienda que el tratamiento no se demore como consecuencia del embarazo. En este sentido, el uso de amalgama o resinas compuestas utilizadas para tratar la caries no supone ningún riesgo ni para la embarazada ni para el recién nacido y los tratamientos no quirúrgicos para tratar la enfermedad de las encías son también seguros y efectivos.

Al igual ocurre con las radiografías que, aunque debe evitarse su uso en los controles rutinarios, no están contraindicadas siempre que se adopten una serie de precauciones necesarias como son proteger el abdomen y el cuello de la embarazada con un delantal y collarín de plomo.


En este sentido, hay que señalar que las radiografías digitales - cada vez más utilizadas en Odontología- emiten una radiación menor que las placas convencionales.

En cuanto al óxido nitroso, utilizado para la sedación del paciente, este tampoco representa riesgo para la salud siempre que el especialista adopte unas mínimas medidas preventivas.

En cuanto a la mayoría de fármacos requeridos para el tratamiento dental, incluidos los antiinflamatorios, antibióticos o anestésicos locales comunes también pueden utilizarse de forma segura.

Por otro lado, hay que señalar que las náuseas y vómitos que sufre entre el 75 y 80% de las mujeres durante los primeros meses de la gestación producen erosión del esmalte dental al 2% de las mujeres. Sequedad en la boca (xerostomia fisiológica) y movilidad dentaria son otras patologías que podrían presentarse.

En los recién nacidos

En lo que al recién nacidos se refiere, el Profesor Juan Carlos Llodra incide en que la caries sigue siendo la enfermedad crónica más frecuente en la infancia y, al tratarse de una enfermedad bacteriana infecciosa, es necesario tomar las medidas oportunas para prevenirla.

"En el 70% de los casos en los que se transmite la caries al recién nacido hay una relación genética bacteriana entre madre e hijo. Pero - además de la genética - también hay un riesgo muy elevado de transmitir las bacterias causantes de la caries a través de la saliva con hábitos como el de utilizar la cuchara del bebé para probar la comida, chupar el biberón o el chupete, y a través de los besos", apunta el doctor Llodra quien advirtió también de que "el contagio precoz producido por agentes cariógenos primarios (bacterias s. mutans y s. sobrinus) puede producir caries temprana en la infancia por lo que retrasar esta infección primaria contribuye a reducir el riesgo de desarrollar caries en el futuro".


Para prevenir este contagio, los dentistas recomiendan que los progenitores se sometan a los tratamientos restauradores necesarios así como llevar a cabo las terapias antisépticas y con fluoruro oportunas. Una correcta higiene oral y adoptar hábitos saludables ayudan también a prevenir la caries infantil. De esta forma, se recomienda limpiar los primeros dientes de leche después de las comidas con una gasa o cepillo pediátrico ultrasuave, y no dejar al bebe acostado con el biberón (salvo que contenga agua).

Fuente: farodevigo.es

7/22/2017

PDF SALUD BUCAL : Embarazo y manifestaciones orales

En la vida de una mujer, los mayores cambios fisiológicos y hormonales ocurren durante el embarazo. 

El embarazo cambia el cuerpo de la mujer en muchas formas y ocasiona ciertos cambios en la cavidad bucal que reflejan estas alteraciones fisiológicas. 

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La evidencia indica que las embarazadas presentan una motivación especial hacia el aprendizaje sobre el cuidado de su propia salud y la del bebé. 

Por un lado, como odontopediatras, tenemos un especial interés en prevenir la caries precoz en la infancia en los futuros hijos, antes de que esta aparezca. 

Si la educación y capacitación a mujeres embarazadas forma parte de los programas de prevención temprana, la efectividad de los programas es mayor. 

► Leer también: Más vitamina D en el embarazo y menos caries en el niño 

Por otro lado, estudios recientes sugieren que algunas condiciones orales de la madre pueden tener consecuencias adversas para el nacimiento del bebé. 

Llama la atención entonces, que la salud bucal y los cuidados odontológicos durante el embarazo generalmente se evitan o se malinterpretan, tanto por parte de médicos y dentistas, como por parte de las propias pacientes 


9/11/2016

SALUD DENTAL de la embarazada y su bebé

“Cuando las mujeres nos quedamos embarazadas nos surgen muchas dudas sobre los efectos de la gestación en nuestro cuerpo… figura, piel, pelo,dolores, tobillos, peso… y nos planteamos continuamente cómo será nuestra hija o hijo al nacer, aunque también deberíamos conocer los cambios que vamos a notar en nuestra boca debido a las alteraciones hormonales o vasculares“, dice.

El mes ideal para acudir a la consulta del dentista es el segundo trimestre del embarazo.

En este periodo gestacional se advierten y se tratan la mayoría de las erosiones dentales, las gingivitis, las xerostomías -sequedad de la boca por mal funcionamiento de las glándulas salivales- y otros trastornos bucodentales.

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Embarazo con salud dental

Durante el primer trimestre, hasta un 50% de las embarazadas pueden sufrir náuseas y vómitos, algo habitual, pero cuando esta situación se repite con mucha frecuencia, y de forma repetida o severa, se corre el riesgo temporal de sufrir una mayor erosión de la placa dental.

En el tercer trimestre de la gestación, y también durante la lactancia, pueden aumentar esa erosión debido a la composición de la saliva, que llega a la boca con más acidez.

Ambas situaciones se minoran con una correcta y diaria higiene bucodental, con el uso de un dentífrico que contenga flúor y al menos con una visita al dentista para revisar el esmalte de los dientes y las encías, donde anidan las gingivitis.

La inflamación patológica de las encías, que causa cierto dolor y sangrado, es tan habitual en las mujeres embarazadas que se registran cifras que van desde el 65% al 75% de los casos. La gingivitis ocurre, normalmente, entre el tercer y el octavo mes de gestación y suele desaparecer después del parto.

► Vea también: EMBARAZO E HIGIENE BUCAL: ¿QUÉ RELACIÓN EXISTE ENTRE AMBOS?

Este problema se debe a la placa bacteriana y a los cambios hormonales y vasculares, que influyen decisivamente. Y tanto es así, que puede aparecer el “tumor o granuloma del embarazo“, de carácter benigno. Crece muy rápido, de forma llamativa, pero desaparece después del parto espontáneamente.

La gingivitis también se relaciona con la movilidad dentaria generalizada, situación muy molesta, aunque la gran mayoría de la mujeres no llega a perder un solo diente.

Según la Organización Colegial de Dentistas de España, nos hay riesgos añadidos cuando las mujeres embarazadas realizan los tratamientos bucodentales en las clínicas odontológicas. Los dolores o las urgencias sin cirugía no entrañan peligro.

El uso de óxido nitroso para la sedación no representa riesgos para la embarazada y su bebé, y la mayoría de los fármacos para los tratamientos dentales se pueden usar sin mayores problemas; pero se deben evitar los blanqueadores dentales, ya que contienen peróxido de hidrógeno.

Pero son las radiografías las que preocupan, y mucho, a las mujeres embarazadas. No existe riesgo de radiación para el bebé o la madre si las cosas se hacen de forma profesional y con todas las garantías de seguridad.

Por último, la odontóloga pone el foco en las bebidas y alimentos azucarados.

“Siempre que tomemos este tipo de consumiciones se hace más obligatorio aún efectuar un cepillado dental minucioso. Las mujeres embarazadas, y la población en general, deben suprimir los tentempiés entre horas si no disponen de pasta y cepillo de dientes en esos momentos caprichosos”, aconseja.


Tus dientes, sus dientes

De cara al bebé, es muy importante evitar el traspaso de bacterias perjudiciales de la madre a su retoño, el 70% de los casos de transmisión de caries.

“Es muy frecuente probar la leche del biberón a través de la tetina o tocar con la lengua y los labios la cuchara del potito o del puré para comprobar la temperatura del alimento. No es fácil evitarlo, dadas las circunstancias, pero sí es muy conveniente no caer en estos hábitos malsanos”, apunta.

Una vez que se ha dado a luz al bebé, y a pesar de que ya no incidan en la salud de la madre los cambios hormonales y vasculares, es necesario acudir a la clínica odontológica para mantener a raya a esas bacterias dañinas, muy presentes en las caries.

Cuando al bebé le sale su primer diente “es importantísimo cuidarlo, limpiándolo con una gasita estéril o un cepillo dental apropiado a su edad. Hay que hacer la higiene al menos una vez al día para esquivar a las caries tempranas o caries de la infancia”, señala.

La odontóloga Blanca Jiménez Meltzer, de la Clínica Dental Dos Doce, recuerda que todos los odontólogos “también están para ayudar a las embarazadas y a sus bebés, ya sea para solucionar dudas, para recomendar el mejor tratamiento bucodental de la madre o para prevenir problemas futuros en la salud del bebé”.

Fuente: efesalud.com

9/04/2016

SALUD BUCAL: 10 consejos para una buena salud dental durante el embarazo


El embarazo es una de las etapas más bonitas en la vida de toda mujer.

Durante los meses que dura la gestación la madre debe cuidarse, no sólo para proteger su propia salud si no también la de su futuro hijo para asegurar su correcto desarrollo.

Uno de los aspectos que la mujer debe atender más es la salud bucodental.

Por ello, Gustavo Camañas, Director Médico de Vitaldent, apunta varios consejos para mantenerla en óptimas condiciones:

1. Informar debidamente al dentista. Tan pronto como se crea que se puede estar embarazada, hay que informar al dentista. Es importante matizar que el diagnóstico radiológico, a día de hoy, está considerado seguro en la mujer embarazada y el riesgo es extremadamente bajo.

VER TAMBIEN : EXTRACCIONES DENTALES DURANTE EL EMBARAZO


Asimismo, es aconsejable informar al dentista acerca de los medicamentos que se estén tomando. Si la mujer presenta dolor, algún tipo de infección o enfermedades periodontales, el tratamiento deberá realizarse sin tardanza pues es más negativa la consecuencia de la infección que el tratamiento en sí.

2. Acudir a revisiones trimestrales. Los cambios hormonales que se producen durante el periodo de gestación condicionan cambios en todo el organismo y en especial en la salud de la boca. Es recomendable visitar trimestralmente al dentista para prevenir posibles problemas y detectar alteraciones. Si sólo se puede ir una vez, la mejor época es entre el cuarto y sexto mes de gestación.

3. Estar alerta ante los problemas periodontales. Al aumentar el fluido sanguíneo durante el embarazo por los cambios hormonales, es más probable que se sufra sangrado o enrojecimiento en las encías, más conocido como gingivitis.

Este tipo de trastorno es más frecuente a partir del tercer mes de embarazo. Si las encías están inflamadas o enrojecidas, si sangran o si presenta movilidad dental, puede ser síntoma de que se padece esta patología, sin que probablemente se haya generado durante el embarazo.

En estos casos, hay que acudir inmediatamente al dentista porque estas enfermedades han sido relacionadas con un mayor riesgo de nacimientos prematuros con bebés de bajo peso. Además, si se controlan este tipo de enfermedades, se reducirá la transmisión de bacterias desde la madre hacia el bebé.

4. Realizarse tratamientos para evitar caries. Durante los nueve meses del embarazo suelen presentarse náuseas y vómitos o cambios en la composición de la saliva (se tiene un PH más ácido), que puede causar un mayor riesgo de caries y erosión dental. Para ello es recomendable el tratamiento con flúor que nos ayudará a prevenir la caries.

5. Cepillarse después de cada comida durante al menos 3 minutos. Para paliar posibles afecciones dentales, es clave más que nunca limpiarse los dientes y la lengua después de cada comida. Además, se aconseja utilizar una pasta de dientes con flúor e hilo dental para eliminar la placa de las zonas donde no llega el cepillo de dientes.

6. Usar un cepillo de cerdas finas. Para no irritar las encías y eliminar cualquier riesgo de gingivitis. Lo más aconsejable es utilizar un buen cepillo eléctrico para mantener una higiene diaria correcta.

7. Reemplazar el cepillo de dientes cada 3 meses. Cuando muestre señales de desgaste o cada tres meses. Se debe cambiar después de un resfriado, ya que las cerdas acumulan gérmenes y pueden provocar otra infección.

8. Alimentación saludable y equilibrada. Junto con una buena higiene bucodental, una dieta saludable y equilibrada es fundamental para prevenir problemas y ayudar a determinar la salud dental y general del bebé. Que la madre ingiera vitaminas A y D y minerales como el calcio y el fósforo es básico para la formación de los huesos y los dientes del bebé.

9. Beber mucha agua. La xerostomía o sequedad de la boca está causada principalmente por los cambios hormonales y la ingesta de medicamentos. Si la padece no deje de planteárselo a su odontólogo.

10. Derribar mitos. No es cierto que durante el embarazo se pierdan dientes ni tampoco que el feto agota las reservas cálcicas de los dientes de la madre para formar sus propias piezas. Siguiendo los consejos anteriores, las embarazadas mantendrán una buena salud bucodental.

Fuente: salud.facilisimo.com

8/28/2016

Cuidados de la SALUD BUCAL durante el Embarazo


Cada día somos más conscientes de la importancia que tienen los cuidados bucodentales, y de que existe una relación directa entre los problemas de salud de la cavidad oral y otras enfermedades.

En el caso del embarazo, la mujer experimenta una serie de cambios que la vuelven más propensa a padecer ciertas patologías orales.

Estas patologías no sólo la afectan a ella, sino que pueden tener repercusiones también en el feto.

Actualmente, muchos tratamientos odontológicos son compatibles con el embarazo y la lactancia, por lo que no hay excusas para que las futuras mamás cuiden su salud oral y así puedan ofrecer la mejor de sus sonrisas a sus bebés.

Leer también : Sepa como no contagiar a sus hijos de caries



Youtube / PlusDentalCare

8/11/2016

SALUD ORAL Y EMBARAZO: Derribando mitos

¿Puedo ir al dentista estando embarazada? ¿Es seguro hacerse una radiografía? ¿Es cierto que el bebé agota las reservas de calcio de la madre? ¿Pueden caérseme los dientes? 

Estas y otras son las preguntas más frecuentes que se hacen las embarazadas en relación a su salud bucodental.

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Gustavo Cañamas, director médico de Vitaldent nos derriba las leyendas urbanas y los mitos más extendidos en la etapa más maravillosa en la vida de una mujer como es el embarazo.



Fuente: Youtube/Hacer Familia

8/09/2016

INFOPACIENTE: El embarazo y el cuidado de dientes

Hola amigos lectores, en esta ocasión voy a escribirles acerca de las repercusiones que pueden surgir a nivel bucal en las mujeres embarazadas.

Los cambios hormonales es lo que deben recordar cuando piensen en embarazo y salud dental.

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Todos sabemos que durante el embarazo la mujer cambia en múltiples aspectos, uno de ellos es en lo hormonal. En la semana 14, el nivel de estrógenos aumenta y el sistema inmunológico que es el encargado de defendernos de bacterias, virus y cosas extrañas se puede ver debilitado. Resfriados, insomnios, infecciones, entre otros males pueden ser algunas de las consecuencias de este cambio. Pero también la salud bucodental se ve afectada. Hay enfermedades que se desarrollan en la etapa de la gestación.


Por ejemplo:

1. Gingivitis del embarazo o gestacional. Encías inflamadas, enrojecidas y sangrantes. Es, quizás, el problema más frecuente, afecta entre el 60 y 75% de las embarazadas. ¿Por qué ocurre? El aumento en la producción de hormonas incide directamente en el aumento del flujo sanguíneo y, por lo tanto, vuelve más agresiva la placa bacteriana.

2. Caries. Agresividad de la placa bacteriana + aumento en la frecuencia en la alimentación + mayor apetencia de dulces = mayor riesgo de caries.

3. Movilidad dentaria. Para el parto, se segrega una hormona llamada relaxina que ayuda a relajar las articulaciones. Esa hormona, puede afectar los ligamentos que unen el diente al hueso.

4. Erosión del esmalte. El ácido producido por los vómitos frecuentes daña el esmalte de los dientes. Hay otros factores como el PH de la boca, la correcta higiene dental y el estado de la dentadura previo al embarazo que influyen en el padecimiento de estas enfermedades bucodentales durante la gestación o lactancia.

¿Qué debemos hacer?

  • Primero que todo, prevenir y planificar. Lo ideal es visitar una o dos veces al año al odontólogo para mantener la buena salud oral siempre.
  • Cepillarse los dientes después de cada comida y usar enjuague bucal.
  • Si estás buscando salir embarazada o si ya te encuentras embarazada, visita a tu médico dentista, cualquier afección que tengas es tratable.
¿Sabías qué?

  • Existe evidencia que al no tratar la gingivitis durante el embarazo podría causar partos prematuros y/o complicaciones durante el parto?
  • que si estás embarazada, el mejor periodo para hacer tratamientos dentales es el segundo trimestre?
  • durante el primer y tercer trimestre, los tratamientos dentales con anestesia o medicamentos no son recomendables porque pone en riesgo el desarrollo del bebé y puede generar complicaciones durante el parto
  • en el segundo trimestre se pueden realizar curaciones, drenaje de abscesos dentarios, limpiezas y tratamientos de conducto sin temor alguno y utilizando anestesia local sin epinefrina?
Ya sabes, visita a tu dentista por lo menos 2 veces al año y mantén tu buena salud dental, tú y tu bebé lo agradecerán.

8/08/2016

Problemas de SALUD BUCAL que pueden adelantar el parto en embarazadas

El embarazo es un proceso que arrastra una serie de importantes cambios físicos y psicológicos en la mujer.

De esta forma, el cuerpo suele reaccionar de formas inesperadas y presentar síntomas que quizás nunca antes había experimentado como problemas relacionados con la salud dental.

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Mal aliento, dolores y sangrado en las encías, son algunas de las molestias más comunes provocadas por las caries y la gingivitis, condiciones que suelen afectar a las mujeres embarazadas y complicar el proceso.

Incluso, según indica la Encuesta Nacional de Salud en Chile, el promedio de dientes cavitados por caries en la población femenina aumenta en las edades habituales de embarazo (entre los 25 y 44 años) de 1,4 dientes con caries a 2,56.

El mismo organismo, además, señala que en 2012 cerca de 150 mil mujeres encinta ingresaron a tratamiento dental con 4 o más dientes afectados.


Gingivitis y factores hormonales

El doctor René Castro, ginecoobstetra y académico de la Facultad de Medicina de la Universidad Diego Portales (UDP), asegura que son las condiciones propias del embarazo las que convierten a las mujeres en personas susceptibles a desarrollar estas condiciones.

“Las alteraciones propias de este periodo incluyen una inmunosupresión temporal y el aumento de niveles de hormonas femeninas (estrógeno y progesterona)”, explica el doctor, lo que provoca enfermedades periodontales (gingivitis).

No obstante, el experto recalca que esta condición puede afectar el resultado del embarazo, adelantado sus plazos. “Los mecanismos relacionados con el aumento de la circulación de patógenos y marcadores inflamatorios, pueden ser los responsables de un parto prematuro”, comenta. 

Caries: antojos y náuseas

Dejando a un lado las causas anteriores, el doctor también asegura que finalmente son las conductas de las mujeres encinta las que elevan su riesgo a padecer caries y otros problemas bucales.

“El aumento de la acidez en la cavidad oral, el mayor consumo de azúcar debido a los ‘antojos’ y la menor atención a los cuidados de salud oral tienden a aumentar el riesgo de caries”, aclara.

Sin embargo, los alimentos altos en azúcares no son los únicos culpables. René indica que los vómitos y náuseas que afectan entre un 50% y 90% de las embarazadas en el primer semestre también influye. “Los anteriores generan la acidificación del medio bucal, favoreciendo la erosión del esmalte.

Se ha observado que los cambios hormonales de este período pueden causar sequedad bucal, por lo cual se recomienda un mayor consumo de agua, o de chicles sin azúcar, para aumentar la salivación”, comenta el académico de la UDP.

Por su parte, Gabriela Yanine Bustos, cirujano dentista de la Clínica Schneider en Concepción, culpa a la falta de higiene bucal inmediata después de la ingesta de alimentos, como uno de los grandes responsables de la aparición de caries.

“Las gestantes generalmente comen a deshoras y no tienen el hábito de lavar sus dientes de inmediato, manteniendo en la boca durante muchas horas restos alimentarios, que son metabolizados por las bacterias, generando los ácidos que producen las caries e inflamación de las encías”, detalla.


Medidas para cuidar la salud dental

Más allá de las molestias propias para el paciente que padece una enfermedad buco-dental, existe otra preocupación que se relaciona con la salud del bebé gestado. “Las bacterias que se encuentran en la boca de una embarazada pueden transmitirse a su hijo(a) a través de la sangre y el líquido amniótico, lo que puede causar complicaciones en el embarazo como riesgo de parto prematuro, bajo peso del niño(a) al nacer o infecciones en el/la recién nacido”, sostiene la odontóloga.

“Es por esto que el control odontológico en la etapa del embarazo es de crucial importancia para así garantizar la salud de la madre, gestante y posterior recién nacido”, añade Gabriela Yanine Bustos, y destaca algunas recomendaciones preventivas de enfermedades buco-dentales.

• Disminuir la ingesta de carbohidratos sobre todo en los periodos entre comidas o colaciones donde no se tiene acceso a un cepillado posterior.

• Cepillado de dientes 3 veces al día luego de las comidas principales (usar cepillo con cerdas suaves).

• Uso de hilo dental o cepillo interproximal una vez al día, para remover la placa bacteriana que no fue removida con el cepillo tradicional.

• Usar pasta de dientes con flúor, la mayoría de venta en farmacias y supermercados tiene una concentración de 1450 ppm. En caso de requerir un aporte de flúor mayor, el odontólogo evaluará el caso en particular, como pueden ser los pacientes que poseen tratamientos de ortodoncia o tienen disminuido el flujo salival.

• El enjuague bucal no reemplaza el cepillado, en caso de utilizarlo como complemento del cepillado preferir los que contienen flúor y sin alcohol. 

En tanto, René Castro sugiere un cuidado especial para las mujeres con mayor riesgo de caries. “Recomiendo un protocolo diario de prevención consistente en enjuagatorios combinados de Fluoruro de sodio al 0,05% (en la mañana), y de Clorhexidina al 0,12% (en la noche), a partir del 6º mes de embarazo y hasta el parto, en ciclos de 20 días de tratamiento y 10 de descanso”, detalla. 

El experto expresa que el período más seguro y confortable para el tratamiento odontológico electivo de la embarazada es entre las semanas 14 y 20 de gestación (3 a 5 meses), aunque la atención odontológica puede entregarse durante todo el embarazo. “La postergación de un tratamiento necesario puede implicar un riesgo mayor para la salud de la madre y feto”, subraya. 

“La atención durante el embarazo tiene la capacidad de beneficiar tanto a la madre como a su futuro hijo, disminuyendo la transmisión del Streptococo mutans, principal agente responsable de esta patología”, añade.  

Fuente : biobiochile.cl

8/01/2016

INFOPACIENTE: Futuro dental de un niño, se determina desde el embarazo

Rafael Navarro Medina, del departamento de Salud Bucal de la Secretaría de Salud de Jalisco, aseguró que el futuro dental del niño, puede estar determinado por la madre antes del nacimiento y los cuidados que dé al bebé en los primeros meses.


embarazo


En una primera etapa, lo más importante es cuidar la alimentación, para influir en la calidad dental del recién nacido, importante es consumir fósforo y calcio, componentes básicos para los huesos y la dentadura.


Ya que el bebé nace, es importante cuidar su salud bucal para que las encías, dientes y el hueso que soportan se desarrollen sanos y resistentes al ataque de la placa bacteriana y a las enfermedades periodontales.

Cuando aparece el primer diente, dijo el experto, se debe limpiar la encía, el diente y la lengua suavemente con una toalla húmeda o cepillo dental suave para retirar la placa bacteriana que se vaya formando.

Del año 1 al 3, dijo, el aseo bucal ya debe ser después de cada alimento y se debe realizar con un cepillo pequeño de cerdas suaves y humedecido, con o sin pasta dental y a partir de los 4 años ya se puede usar dentífrico.

Detalló que el cepillado y uso de pasta dental fluorurada debe estar supervisado por el familiar o persona a cargo del menor, “de los dos a seis años de edad se debe utilizar pasta dental en cantidad equivalente al tamaño de un chícharo”.

Fuente: razon.com.mx