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Los hábitos bucales : Consideraciones generales y de tratamiento


Los hábitos bucales pueden forzar a los dientes y las estructuras dentoalveolares.

La relación entre los hábitos bucales y la asociación de desarrollo facial tiene una relación causa - efecto.

Hábitos de suficiente duración, intensidad y puede estar asociada con deformaciones dentoalveolares y esqueléticos, pronunciada mordida, sobremordida reducida o mordida abierta, mordida cruzada.

La duración es más importante que su magnitud, la presión de los labios, las mejillas y la lengua en reposo tienen mayor impacto en la posición de los dientes.

Ver también : Etiología y Diagnóstico de Respiradores Bucales en edades tempranas


La succión no nutritiva es normal en los bebés y niños pequeños. Sin embargo, si estos hábitos no nutritivos se prolongan más allá del límite normal, puede estar asociada con atresia del arco maxilar, aumento de overjet, mordida abierta anterior y mordida cruzada posterior.

La evidencia preliminar sugiere que algunos cambios dento-esqueléticos derivados de hábitos de succión es persistente incluso después del cese de tales hábitos.

Este hallazgo sugiere que la consulta al odontólogo lo antes posible, brinda a los padres pautas para ayudarles a dejar los hábitos de sus hijos, hasta un máximo de 36 meses de edad.

El bruxismo, que se define como parafunción con contacto forzado entre las superficies oclusales, pueden ocurrir dormido o despierto. La etiología es multifactorial e incluye factores centrales (estrés emocional, trastornos del sueño, lesión cerebral traumática, trastornos neurológicos) y factores morfológicos (maloclusión, la contracción muscular).

Entre las complicaciones observadas están en el desgaste de los dientes, dolores de cabeza, disfunción temporo-mandibular y dolor en los músculos masticatorios. La evidencia preliminar sugiere que el bruxismo en el niño es un proceso autolimitado y no progresa a bruxismo en la edad adulta.

El tratamiento del bruxismo varía desde la educación a los padres y pacientes, el uso de férula y técnicas psicológicas y medicaciones14. En este manual, la información sobre el bruxismo se encuentran en el capítulo de trastornos temporomandibulares.

Una postura anormal de la lengua, es una desviación de la normalidad de la deglución y puede estar asociada con la mordida abierta anterior, la fonación atípica y la protrusión de los incisivos superiores. No hay evidencia de que las presiones intermitentes tienen un impacto significativo sobre la posición de los dientes.

Por otro lado, si la posición de reposo de la lengua es anterior en relación a su posición normal, el desplazamiento de los incisivos es común. Siendo la posición de reposo la posición normal, una interposición lingual durante la deglución no tiene ningún significado clínico.

Investigaciones sobre la relación entre la maloclusión y respiración bucal sugieren que la respiración no nasal puede contribuir al desarrollo de una mayor altura facial, mordida abierta anterior, el aumento de overjet, atresia del paladar, pero no es el único factor.

La obstrucción de las vías respiratorias (SAOS) puede estar asociada con la mandíbula estrecha, mordida cruzada, la baja posición de la lengua, el crecimiento vertical y mordida abierta.

La historia asociada con SAOS pueden incluir ronquidos, apnea, el comportamiento neurológico anormal o somnolencia durante el día y la enuresis. Los hallazgos físicos pueden incluir alteraciones en el crecimiento, signos de obstrucción nasal, facies adenoideanas y / o amígdalas aumentadas.

La identificación y evaluación de un hábito anormal y de su efecto potencial en el corto o largo plazo debe hacerse tan pronto como sea posible. El odontólogo debe evaluar la frecuencia, duración e intensidad en todos los pacientes con hábitos. Debe ser indicada una intervención para eliminar el hábito.

Los pacientes y sus padres deben estar informados sobre las consecuencias de un hábito anormal. Los padres tienen un papel en la corrección de los hábitos bucales y acosar o castigar puede resultar en un aumento de la costumbre, los cambios en el ambiente del hogar pueden terminar con el hábito.

Las consideraciones de tratamiento

El tratamiento de un hábito bucal está indicado cuando el hábito se asocia con una evolución desfavorable dentofacial o efectos adversos en la salud de los niños.

Cuando hay una indicación razonable de que el hábito bucal resultará en una mala secuela al desarrollo de la dentición permanente, deben implementarse medidas para su control.

Independientemente de la modalidad de tratamiento elegido, este debe ser adecuado a la etapa de desarrollo del paciente, su capacidad de comprensión y colaboración.

Las opciones de tratamiento incluyen educación para la salud a los padres y pacientes en cuanto a hábitos, ejercicios para modificar la conducta, terapia miofuncional, aparatos o derivación a otros profesionales: ortodoncistas, psicólogos, fonoaudiólogos y otorrinolaringólogos.

El uso de un dispositivo para administrar un hábito bucal está indicado sólo cuando el niño quiere dejar el hábito voluntariamente.

°Asociación Latinoamericana de Odontopediatría
°Manejo de las diferentes etapas del desarrollo de la oclusión. Capítulo 5
°Bernardo Quiroga Souki / María Celina B. Siquara da Rocha / Ronald de Freitas Paixão